¡Atención! El WEBSITE utiliza archivos cookies propios y de terceros.

Los archivos cookies (en adelante, “COOKIES”) son archivos o ficheros físicos de información que se almacenan en el equipo informático del USUARIO inequívocamente asociados a dicho equipo y que permiten la recogida y recuperación de información referente a la navegación y uso del WEBSITE por parte del USUARIO. Saber más

Acepto

Cabeza y músculo de las ciudades

​El transporte hasta Cádiz ha sido largo. No obstante, ya en el destino, Nico espera en el interior del camión a que amanezca para entregarnos la mercancía. Una hora más tarde suena el teléfono en el apartamento. Carlos responde a la llamada y nos despierta al resto: ya han llegado las bicicletas.

Una vez recogidas y guardadas en el aparcamiento, comprobamos el equipaje y nos disponemos a prepararlas para el paseo de la tarde. Hemos quedado con Plan C, una iniciativa ciudadana de Cádiz que elabora desde hace unos años un Plan Estratégico para la ciudad. Nos han citado en Plaza Mina, uno de los espacios abiertos del centro histórico, donde nos cuentan la trayectoria y situación actual del proyecto.


A menudo, las iniciativas desarrollan un papel en sus ciudades acorde a su carácter y planteamiento. El papel de Plan C en Cádiz es principalmente el de músculo. Son propositivos con el gobierno de la ciudad y aunque desarrollan también un trabajo técnico, no dudan al definirse como un lobby ciudadano al servicio de los intereses de la vecindad. Tras un paseo por las calles adoquinadas del centro histórico, el encuentro termina con una visita a la Torre Tavira y unas cañas frente al apartamento donde nos alojamos.

Si Plan C es músculo en Cádiz, el Zoquito es cabeza en Jerez. Sus acciones quizás no tengan una repercusión física en la ciudad, pero favorecen la relación entre sus ciudadanos y ciudadanas e impulsan la economía local. Para comprobarlo, nos invitan a la reunión mensual de los "zoquiteros", las personas participantes de la moneda social de Jerez. En el encuentro esperan sumar nuevos miembros con los que intercambiar bienes y servicios a cambio de "zoquitos", su particular moneda. El sistema es sencillo, cada participante tiene una cartilla en la que apunta sus transacciones con el resto de miembros y el saldo resultante de las mismas: de este modo intercambian bizcochos, embutidos o servicios de costura.


Al equipo la visita nos ha salido gratis y la única cartilla de la que nos descontamos es la de kilómetros recorridos para llegar a casa. Ya nos quedan 150 km menos.

Shakespeare en Cristina Enea, 400 años después
Curiosidades de Tratado de Paz

Artículos relacionados